DETERMINACIÓN DE LA DOSIS DE NUTRIENTES EN KIWIS EN PLENA PRODUCCIÓN USANDO ANÁLISIS QUÍMICO DE SUELO

Una de las prácticas agronómicas involucradas en el manejo de un huerto frutal es la fertilización, la cual responde a satisfacer las necesidades nutricionales del huerto, que son determinadas en función de un conjunto de factores técnicos dentro de los cuales se consideran principalmente los siguientes: especie y variedad; etapa dentro del ciclo de vida (formación o producción); nivel de rendimiento (mayores o menores necesidades nutricionales); propiedades físico-químicas del suelo (condición del suelo para entregar de manera natural los nutrientes necesarios o necesidad de realizar aportes complementarios o suplementarios de nutrientes); estado nutricional (relación entre la condición nutricional del huerto con su nivel de producción, calidad mineralógica de fruta y propiedades físico- químicas del suelo).

El abastecimiento de nutrientes por parte del frutal proviene principalmente de dos fuentes: 1) el aporte del suelo, y 2) el aporte de la fertilización. En aquellos huertos en los cuales las propiedades químicas del suelo son adecuadas (no se presentan limitaciones nutricionales para expresar su rendimiento potencial de acuerdo a condiciones de suelo, clima y manejo), el aporte de nutrientes a través de la fertilización tiene menor importancia relativa en términos de la nutrición del frutal durante la misma temporada, pero mucha importancia para las temporadas siguientes, con el fin de mantener las reservas nutricionales del suelo y con ello la sustentabilidad del sistema productivo. Por tanto, en estos sistemas la fertilización debe enfocarse en una reposición de las necesidades nutricionales anuales del huerto, las cuales estarán directamente ligadas al rendimiento a obtener. Por ejemplo, para producir 40 toneladas de kiwi, la extracción total total del huerto se aproxima a 140 kg de nitrógeno (140 kg de N), 30 kg de fósforo (70 kg de P2O5), 275 kg de potasio (330 kg de K2O), además de otros nutrientes como calcio, magnesio y azufre, principalmente.

En aquellos suelos en los cuales las propiedades químicas no sean adecuadas, ya sea por limitaciones nutricionales, excesos o desbalances de nutrientes, las dosis a aplicar se deben ajustar en función de estas características.

Dado que la interpretación del análisis químico en términos de manejo nutricional es un tema de cierta complejidad, por el conocimiento edafológico, químico y fisiológico que ello implica, en este artículo la dosificación de nutrientes en Kiwi se ha planteado de una manera más simple, y que integra estos parámetros, en función de la unidad de rendimiento (tonelada), como se presenta a continuación:

Dosificación de Nutrientes en Huertos de Kiwi en función del análisis químico de suelo

 

Figura 1. Dosis de Nitrógeno a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes condiciones de vigor en el huerto.

 

Figura 2. Dosis de Fósforo (P2O5) a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes niveles de disponibilidad de Fósforo en el suelo (concentración de P Olsen).

 

Figura 3. Dosis de Potasio (K2O) a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes niveles de disponibilidad de Potasio (concentración de K intercambiable) y su participación porcentual en la capacidad de intercambio catiónico (CIC) en el suelo.

 

Figura 4. Dosis de Calcio (CaO) a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes niveles de disponibilidad de Calcio (concentración de Ca intercambiable) y su participación porcentual en la capacidad de intercambio catiónico (CIC) en el suelo.

Nota: en esta dosis no está considerada la necesidad de aplicar enmienda calcárea (CaCO3 ó CaCO3*MgCO3) en el caso que fuera necesario corregir la acidez del suelo. En el caso de realizar corrección de acidez a través de la aplicación de enmienda calcárea no es necesario realizar aplicaciones adicionales de calcio al suelo (o de calcio y magnesio según el tipo de cal) durante la misma temporada, o incluso durante dos temporadas consecutivas, corroborando previamente con el resultado del análisis de tejidos.

 

Figura 5. Dosis de Magnesio (MgO) a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes niveles de disponibilidad de Magnesio (concentración de Mg intercambiable) y su participación porcentual en la capacidad de intercambio catiónico (CIC) en el suelo.

 

Figura 6. Dosis de Zinc a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes niveles de disponibilidad de Zn en el suelo (concentración de Zn).

 

Figura 7. Dosis de Boro a utilizar en huertos de kiwi en función de la unidad de rendimiento para diferentes niveles de disponibilidad de B en el suelo (concentración de B).

Nota: El Kiwi es una especie sensible a altas concentraciones de Boro, por tanto en aquellos suelos cuya concentración de Boro disponible sea mayor a 1,5 ppm No se deberá aplicar boro al suelo y además, se deberá chequear la composición de cualquier fertilizante o enmienda que se aplique en el campo, para descartar aquellas fuentes que tengan Boro. Para aquellos suelos plantados con Kiwi que presenten concentraciones de Boro mayores a 1,5 ppm se deberá realizar análisis químico de suelo anualmente para determinar cambios de concentración, y a su vez se deberá realizar análisis de agua para determinar los aportes de Boro del agua de riego, y en caso que sea necesario, tomar las medidas correctivas que permitan reducir la concentración de Boro disponible en el suelo (o eventualmente en el agua de riego).

La cantidad total de nutrientes a aplicar se podrá ajustar además con el resultado del análisis de tejidos, que mostrará variaciones asociadas a diferencias en la carga esperada (efectos de concentración frente a reducciones inesperadas de rendimiento, o de dilución frente a aumentos de rendimiento), efectos antagónicos o sinérgicos de algunos nutrientes en el sistema suelo-planta, efectos del uso de enmiendas calcáreas o azufradas sobre la disponibilidad de nutrientes, dentro de otras causas.

Por ejemplo, determinemos las dosis de nutrientes a aplicar en dos huertos de Kiwi de un valle aluvial de la VI región, cuyas propiedades químicas, condición de vigor y niveles de rendimiento se señalan en el Cuadro siguiente:

Característica a considerar en la determinación de la dosis de nutriente Huerto 1 Huerto 2
Rendimiento (Ton/ha) 35 40
Condición de vigor Vigoroso Adecuado
Fósforo disponible (ppm) 28 15
Potasio intercambiable (cmol/kg) 0,28 0,56
Calcio intercambiable (cmol/kg) 8,5 10,3
Magnesio intercambiable (cmol/kg) 1,7 3,5
Capacidad de intercambio catiónico (cmol/kg) 18,8 16,5
Participación del K sobre la CIC (%) 1,5 3,4
Participación del Ca sobre la CIC (%) 45,2 62,4
Participación del Mg sobre la CIC (%) 9,0 21,2
Zinc disponible (ppm) 0,8 1,5
Boro disponible (ppm) 0,6 1,4


De acuerdo a los datos presentados en el cuadro anterior y a la información de dosificación de nutrientes para kiwi (figuras 1 a 7), las dosis de nutrientes a aplicar en cada huerto para este ejemplo serían las siguientes:

Huerto 1

Dosis de N = 35 ton/ha * 3 kg de N/ton = 105 kg/ha

Dosis de P2O5 = 35 ton/ha * 2,2 kg de P2O5/ton = 77 kg/ha

Dosis de K2O = 35 ton/ha * 7,5 kg de K2O/ton = 263 kg/ha

Dosis de CaO = 35 ton/ha * 5,0 kg de CaO/ton = 175 kg/ha

Dosis de MgO = 35 ton/ha * 2,0 kg de MgO/ton = 70 kg/ha

Dosis de Zn = 35 ton/ha * 0,03 kg de Zn/ton = 1,1 kg/ha

Dosis de B = 35 ton/ha * 0,04 kg de B/ton = 1,4 kg/ha

Huerto 2

Dosis de N = 40 ton/ha * 4 kg de N/ton = 160 kg/ha

Dosis de P2O5 = 40 ton/ha * 3,2 kg de P2O5/ton = 128 kg/ha

Dosis de K2O = 40 ton/ha * 6,0 kg de K2O/ton = 240 kg/ha

Dosis de CaO = 40 ton/ha * 3,2 kg de CaO/ton = 128 kg/ha

Dosis de MgO = 40 ton/ha * 0 kg de MgO/ton = 0 kg/ha

Dosis de Zn = 40 ton/ha * 0,01 kg de Zn/ton = 0,4 kg/ha

Dosis de B = 40 ton/ha * 0 kg de B/ton = 0 kg/ha

Literatura complementaria recomendada:

Libro INIA: Diagnóstico Nutricional y Principios de Fertilización en Frutales y Vides.