A través de estudios realizados por el INIA sobre el uso de Bioestabilizado como fuente nutricional se puede concluir lo siguiente:

El uso de Bioestabilizado constituye una adecuada fuente de fósforo, potasio y otros nutrientes, incluso de nitrógeno, pero cabe señalar que este nutrie

nte se presenta en gran proporción en formas orgánicas estables, lo cual genera una tasa de mineralización entre 40% y 50%, por tanto una menor disponibilidad del nitrógeno aplicado durante la misma temporada de aplicación.

A nivel de campo, el uso de Bioestabilizado permite reemplazar completamente la mezcla convencional de siembra de cultivo de maíz en las diferentes condiciones de suelo evaluadas. Sin embargo, para lograr un rendimiento comercialmente comparativo al manejo convencional se debe realizar un suplemento de fertilización nitrogenada al estado de sexta hoja.

En términos de eficiencia, el uso de Bioestabilizado constituye una fuente de fósforo más eficiente que los fertilizantes convencionales y que otras enmiendas orgánicas de alto uso comercial.

En relación a los parámetros de suelo, el uso de Bioestabilizado en dosis de nitrógeno equivalente permite controlar la acidez (subir el pH) y afectar en menor medida la conductividad eléctrica en relación al uso de fertilizantes convencionales. Efectos levemente inferiores sobre pH y similares sobre conductividad eléctrica son generados con el uso de otras enmiendas orgánicas como el guano de broiler y guano de pavo.

Dado lo anterior, el bioestabilizado constituye una fuente alternativa de fertilización, el cual aporta la totalidad de los elementos esenciales para la planta, por lo que se recomienda que al momento de aplicación se tome en cuenta los análisis del suelo en que se aplicará para luego hacer un balance nutricional teniendo presente la fuente nutricional que se utilizará en el cálculo de la dosis a aplicar.