Nutrición Vegetal. Elementos químicos esenciales.  La nutrición vegetal se puede considerar como el conjunto de relaciones entre la planta y los elementos químicos, tanto en su interior como en su relación con el medio externo. Desde el punto de vista de la naturaleza de los elementos y de sus funciones es posible distinguir:

  • Una nutrición orgánica
  • Una nutrición mineral.

La nutrición orgánica corresponde principalmente a la nutrición de C y del N, elementos que se caracterizan por constituir las estructuras orgánicas de las plantas. Por otra parte, la nutrición mineral corresponde al resto de los nutrientes cuya participación está dirigida al funcionamiento de los procesos metabólicos. El suministro, absorción, transporte y utilización de los elementos químicos necesarios para el crecimiento y metabolismo, se define como nutrición y los elementos químicos requeridos por un organismo como nutrientes. Los mecanismos que convierten  a los nutrientes en material celular o se utilizan en reacciones energéticas se denominan procesos metabólicos. Los nutrientes esenciales requeridos  por las plantas son exclusivamente de naturaleza inorgánica. En el cuadro 1 aparecen los elementos químicos esenciales para las plantas, basadas en la definición propuesta por Arnon y Stout (1939). Cuadro1. Elementos químicos esenciales para las plantas.

Elementos Símbolo
Carbono C
Hidrógeno H
Oxígeno O
Nitrógeno N
Fósforo P
Azufre S
Potasio K
Calcio Ca
Magnesio Mg
Fierro Fe
Manganeso Mn
Cobre Cu
Zinc Zn
Molibdeno Mo
Boro B
Cloro Cl

Un elemento esencial se puede definir como aquel que es requerido por el ciclo de vida normal de un organismo y cuyas funciones no se pueden sustituir por otros compuestos químicos. Además, el elemento debe estar directamente involucrado en la nutrición, ya sea como constituyente de algún metabolito o el elemento debe ser esencial para la actividad del sistema enzimático. La importancia cuantitativa de los distintos elementos se expresa en la composición de la biomasa vegetal, como se observa en el cuadro 2. Cuadro 2. Importancia cuantitativa de los distintos elementos en la composición de la biomasa vegetal.

Elementos Porcentaje de la materia seca
Carbono (C) 40 - 50
Oxigeno (O) 42 - 44
Hidrógeno (H) 6 - 7
Nitrógeno 1 - 3
Otros elementos < 1

Por otra parte, la materia seca se encuentra embebida en agua en 5 a 20 veces su masa. El C y O son obtenidos por las plantas de la atmósfera, el H del agua y los otros elementos de la solución suelo. Los macronutrientes se encuentran en las plantas en cantidades relativamente más altas que los micronutrientes. Sin embargo, la clasificación no da una indicación de las cantidades efectivamente necesarias para los procesas fisiológicos y bioquímicos. El cloro se encuentra en la planta en, comparativamente, altas concentraciones, aunque para su función específica  en la fotosíntesis sólo se requiere en una mínima cantidad. Parece más apropiada la clasificación  de Mengel y Kirkby (1978), la cual es de acuerdo al comportamiento bioquímico de los nutrientes  y a sus funciones fisiológicas. En el cuadro 3 se presenta la clasificación de los nutrientes de acuerdo a Mengel y Kirkby. Cuadro 3. Clasificación de los nutrientes de acuerdo a sus funciones bioquímicas (Mengel y Kirkby, 1978)

Nutrientes Función bioquímica
Primer grupo C,H,O,N,S Constituyentes mayores del material orgánico. Elementos esenciales de compuestos que participan en procesos enzimáticos.
Segundo grupo P y B Esterificación con grupos alcohólicos. Los ésteres de P participan en reacciones de transferencia de energía.
Tercer grupo K,Mg,Ca,Cl Establecen potenciales osmóticos celulares. Actividad de reacciones enzimáticas. Equilibrio con aniones
Cuarto grupo Fe,Ca,Zn,Mn,Mo Predominan en formas queladas incorporados a grupos prostéticos de las enzimas. Permiten transporte de electrones (óxido-reducción) mediante cambio de valencia.

La división entre el tercero y cuarto grupo no es muy clara, ya que el Mn, Ca y Mg pueden ser también quelados, como sucede con este último nutriente en la molécula de la clorofila. Fuente: “Fertilización de plantaciones frutales”, Hugo Silva y José Rodriguez.