Los coloides orgánicos constituyen la materia orgánica bien descompuesta, y estabilizada, o humus del suelo. El humus presenta cargas eléctricas negativas, siendo estas tres a treinta veces mayores que las de las arcillas cristalinas, por lo que tiene alta incidencia sobre la capacidad de intercambio catiónico (CIC) del suelo. Además, el humus influye sobre el grado y tipo de estructura del suelo, su fertilidad, la capacidad de retención de agua por el suelo y el color de este.

La materia orgánica del suelo está formada por restos y productos de seres vivos, en estados variables de descomposición. Así, incluye residuos de plantas, de animales, de microorganismos y excrementos animales y los productos resultantes de su descomposición.

Descomposición de residuos y formación de humus.

Los residuos frescos son descompuestos gradualmente por distintos microorganismos del suelo, hasta hacerse irreconocibles con respecto a su apariencia original. En este proceso se liberan nutrientes contenidos en los residuos, así como también anhídrido carbónico y cierta cantidad de energía en forma de calor. Dichos nutrientes se hacen entonces aprovechables por las plantas. Además, va quedando un residuo consistente en un polvo fino de color negro o pardo oscuro, que recibe el nombre de humus, el cual es bastante resistente a una mayor descomposición. El humus es la materia orgánica más estable en el suelo.

Contenido de materia orgánica.

La cantidad de materia orgánica que un suelo puede acumular depende de la temperatura, humedad, aireación, cantidad y tipo de arcilla y otras características del suelo, y de la cantidad y naturaleza de los residuos orgánicos devueltos al suelo. Lo suelos que tienen más de un 20% de materia orgánica se clasifican como suelos orgánicos y corresponden generalmente a pantanos o turberas. En Chile, la mayoría de los suelos de uso agrícola tienen 1,5 a 6% de materia orgánica, excepto los suelos trumaos que por sus características poseen contenidos notablemente mayores, a veces superiores a 15% Beneficios de la materia orgánica.

  • Contribuye a que las partículas minerales individuales de suelo formen agregados estables, mejorando así la estructura del suelo y facilitando su laboreo.
  • Favorece una buena porosidad, mejorando así la aireación y la penetración del agua.
  • Aumenta la capacidad de retener agua.
  • Por las razones anteriores, disminuye el riesgo de erosión.
  • Proporciona partículas de tamaño coloidal con carga negativa (humus), que tiene una alta capacidad de retener e intercambiar cationes nutritivos.
  • Actúa como agente amortiguador al disminuir la tendencia al cambio brusco del pH del suelo cuando se aplican sustancia de reacción ácida o alcalina.
  • Hace posible la formación de complejos órgano-metálicos, estabilizando así micronutrientes del suelo que de otro modo no serían aprovechables.
  • Es una fuente de elementos nutritivos, los que son aprovechables por las plantas después que la materia orgánica ha sido descompuesta por los microorganismos.